Cocina de la Doble Altura

Almería

Año /

2016

Configuración /

Con isla

Diseño /

Disenza

La Nobleza de la Madera como protagonista

La Cocina de la Casa de la Doble Altura toma su nombre del proyecto de la vivienda a la que pertenece. Su composición está presidida por un gran frente de columnas, encajado en un nicho, que integra las funciones de almacenamiento y cocción. Sus puertas atamboradas de gran espesor, fabricadas en madera de nogal americano, la continuidad de su veta y el despiece pautado por golas verticales convierten este frente en un plano arquitectónico de fondo, un lienzo noble que aporta calidez y orden visual al conjunto. Frente a él, la isla, de geometría rotunda y revestida en material pétreo de tono claro, introduce un contrapunto de luminosidad que equilibra la composición y cede todo el protagonismo a la nobleza de la madera natural.
La elección de los materiales responde a una búsqueda deliberada de equilibrio entre calidez, luminosidad y alto contraste. La superficie pétrea de tono claro de la isla contrasta con los planos oscuros del mobiliario, mientras que la riqueza cromática del nogal americano se manifiesta con naturalidad a través del dibujo de sus vetas y nudos. Los grandes huecos acristalados, equipados con estores confeccionados en tejido Polyscreen, permiten tamizar la luz natural y distribuirla suavemente por el espacio, poniendo en valor las texturas y los encuentros entre materiales, sin renunciar a las vistas al jardín incluso cuando los estores permanecen bajados. Desde el punto de vista funcional, la isla integra preparación, cocción, almacenamiento y comedor en una misma secuencia, conciliando claridad compositiva y practicidad de uso sin comprometer la lectura ordenada del conjunto.
El techo se concibe como un plano limpio y continuo, donde la iluminación se integra en la propia arquitectura cediéndole todo el protagonismo. En el recinto de la cocina, las líneas de luz empotradas y los puntos de iluminación estratégicamente situados responden a las necesidades de cada zona sin introducir elementos que compitan visualmente con la composición. La luz aparece donde se necesita y desaparece como objeto, reforzando la continuidad de los planos y la presencia de los materiales.
Una solución de aparente sencillez en la que carpintería, geometría, equipamiento e iluminación se desarrollan bajo un mismo criterio arquitectónico.